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¡El skateboard es daño material, pero mucho más que eso!

Desde que volvemos a estar en la calle para filmar nuestro nuevo vídeo nos cruzamos otra vez con todo tipo de gente cuyas opiniones sobre el skateboard son bastante interesantes.

Un gran malentendido es que el skateboard sea tan peligroso para los demás peatones. En proporción, el riesgo más alto es evidentemente el nuestro. ¿Cuántas veces alguien se ha torcido el tobillo skateando? Y frente a eso, cuántas veces he visto que un peatón se hiciera daño de verdad… Hmm… Probablemente sea parecido a la cifra de heridos en avión comparada con la de los motoristas. Así que tachemos este punto. Cuidamos de la gente que nos rodea y seguro que es mucho más peligroso para nosotros que para ellos…

Otra acusación es el ruido. Para empezar, vivimos en una ciudad. Una ciudad es ruidosa de día y tiene muchas, muchas desventajas. Respiro los contaminantes de los coches de otros, oigo las conversaciones de mis vecinos, oigo el ruido de los bares, pero me gusta vivir en la ciudad. Porque quiero vivir cosas. Y de día cierto nivel de ruido debería ser soportable. Sobre todo porque no es todo el día, cuando filmas un momento un trick delante de una casa.

El punto 3 es por supuesto los daños materiales.
Y aquí empieza una pregunta difícil con la que lidiamos a diario. Digamos primero que normalmente se rompe relativamente poco (al menos en su función). Pintura y suciedad pueden aparecer, claro. La wax también se ve. Pero muchos spots que luego no se skatean durante un tiempo vuelven a su estado original después de unas semanas. Al menos cuando se trata de piedra.
Pero el punto real es que los skaters no queremos romper los spots, solo queremos hacer utilizable el terreno urbano.
Muchos arquitectos y artistas se alegran incluso de ese otro uso de sus construcciones. También monumentos y plazas que normalmente quedan abandonados adquieren así un significado completamente distinto para la juventud y reciben a menudo mucha más atención mediática, lo que quizá incluso sirve a su propósito original. Es decir, el recuerdo y el homenaje.

Pero ¿por qué se llega a ese uso si las administraciones municipales hacen todo lo posible para sacar a los skaters de la calle y meterlos en instalaciones cerradas donde a menudo se sienten encerrados y apartados?

El skateboard no es evidentemente solo un deporte. La rebeldía juvenil natural se encuentra con un deporte guiado por el arte, la vida y la inspiración. Se trata de style, ligereza y creatividad, que cada skater tiene que encontrar por sí mismo. Por eso hay que abrir siempre caminos nuevos. No se puede skatear siempre solo un skatepark, un campo de entrenamiento casi siempre fijo. Se vuelve infinitamente aburrido hacer allí una y otra vez los mismos tricks en los mismos obstáculos. Hacen falta los retos de la calle. Los peatones que pasan, los de seguridad, simplemente el roce con el spot imperfecto que no está construido para skatear.
Ese es el verdadero reto. La coronación de un trick. El avanzar para uno mismo.
Solo que ¿cómo cuadrar eso con el reproche de los daños materiales?
Eso lo hace cada skater por sí mismo. Mientras los skateparks no puedan ofrecer también todos esos factores, probablemente no hay puerta trasera para nuestro deporte.
Por eso tenemos que arreglárnoslas… y vivir con romper alguna vez algo sin querer.
Por suerte en una ciudad hay suficiente espacio libre que no pertenece a nadie en concreto, así que también funciona sin destrucción intencionada.
Como se ha dicho, en la mayoría de los casos algo solo se ensucia un poco. Aunque quizá no le guste al 100 % a la colectividad, en una sociedad hay muchas cosas así. Los que hacen barbacoas y lo ensucian todo, los fiesteros que llenan nuestras calles de cristales rotos, los conductores que contaminan el aire y queman materias primas, toda la gente que contribuye al calentamiento climático etc. etc.
Somos una sociedad que sin consideración, o quizá solo con poca consideración, hace muchas cosas que perjudican a otros.
Por eso los skaters deberíamos elegir con criterio qué podemos y qué nos está permitido skatear. Pero aun así el skateboard es un deporte al que hay que apoyar. De pocos deportes salen tantos creativos, que ven el mundo con otros ojos y luego lo hacen más bonito.
De pocos deportes salen nuevas tendencias de moda que nos endulzan la vida o simplemente hacen latir más fuerte nuestro corazón bávaro de cotillas.
Y así llego a la cerveza. ¿Por qué una fábrica puede elaborar cerveza en pleno Múnich, hasta el punto de que apesta?
Porque hay que vivir con ello: es nuestra tradición, y está bien así.
El skateboard hace tolerante y prepara a muchos, muchos jóvenes para la vida.
Sea como sea… No queremos perjudicar a nadie ni molestar a nadie, pero el skateboard forma parte de nuestra cultura como forma parte por ejemplo el fútbol, y también ahí hay que vivir con los efectos secundarios… Metros llenos hacia el estadio, jóvenes borrachos que gritan, gente que mea en las esquinas etc.
Todo lo bueno tiene también sus sombras.
No se puede cambiar todo.
Por la presente pedimos perdón a todos a los que molestamos y también por si alguien alguna vez sufrió un daño personal.
Pero prometemos ser tolerantes y aprobar muchas cosas que no son lo nuestro.
Cambiamos un poco nuestra sociedad y estamos contentos con ello.
- Todos nosotros, los skaters -

Skateboarding for life!